oración de sanación y liberación

Oh mi amado Dios, me pongo en tus manos. Te ofrezco mi vida, el sufrimiento, la angustia, la incertidumbre. Te imploro misericordia, ayúdame a comprender que todo lo que sufro es semilla de una vida mejor.

Mi Dios, te pido que perdones mi falta de fe, de dudar que no existe nada imposible que no pueda hacer si me pongo en tus manos. Padre, te acepto, y te ofrezco uniéndome a los sufrimientos de Jesucristo, tu Hijo, uniéndome a los sufrimientos de todos los hombres que sufren enfermedad.

Padre, me pongo en tus manos, para que mi dolor y mi vida entera sea toda ella una obra de amor y dé fruto para el bien de todos los hombres. Señor, eres lo más grande y valioso que tengo, me acojo a tu voluntad y confío en que tienes un plan perfecto para mi vida.

Me pongo en tus manos, con infinita confianza, porque Tú eres mi Padre. Y ante Ti, con el deseo de que llegue tu reino. No temeré, mi Dios, porque Tú vas conmigo y eres todo lo que necesito para saber qué ningún momento de dificultad me vencerá.

Te alabo y te bendigo porque siempre fijas tu mirada de amor sobre mí, me sonríes y me dices: Yo estaré contigo todos los días hasta el fin del mundo (Mt. 28,20). Porque no importa cuántas veces me equivoque Tú siempre estás allí para ayudarme, para perdonarme, para guiarme.

Te alabo y te bendigo porque aún en las cosas más insignificantes te glorificas y demuestras que tu poder es inmenso, que tu amor trasciende aún más en mi vida.

Amén.

Deja un comentario